Pedro Bulpe, vencedor en una final frenética
La magnitud de este concurso, que aglutinó a sumilleres asociados de toda la comunidad autónoma de Andalucía, resonó con fuerza en cada uno de los profesionales que se encuentran en este amplio mundo del vino. Más de una decena de sumilleres se presentaron a la semifinal, que tuvo lugar el lunes 30 de septiembre en una de las salas del congreso gastronómico Granada Gourmet, que se celebraba en el Palacio de Congresos de la capital granadina. Dos horas de examen en el que discernir desde enfermedades propias de ciertas variedades de uva, hasta la humedad que puede tolerar un puro; el mejor té para maridar un postre concreto o detectar los máximos rasgos posibles de un vino del que no se conocía dato alguno.
Se cree que los exámenes de sumiller son de los más difíciles del mundo ya que la complejidad que este mundo abarca es realmente apabullante. Desde las diferencias de unas añadas a otras, tipos de uva, terruños, bodegas, formas de elaboración, país cosechero, autoría del vino, chocolates, aceites, destilados, tés o tabaco… los temarios son muy extensos. Tan sólo en el mundo del vino, conocer todos los países elaboradores, cada bodega del mismo, añadas, tipos, etc. parece una tarea titánica. No por ello los semifinalistas cesaron en su empeño y con la disciplina que les corresponde, entraron en silencio para comenzar la prueba escrita.